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Ley de restauración ecológica de ambientes degradados en zonas áridas y semiáridas

El diputado Andrés Peressini y la diputada Laura Bonotti del bloque SiemPre presentaron un proyecto de ley que fija los lineamientos de restauración de ambientes áridos, semiáridos y subhúmedos secos en la provincia. El objetivo es recomponer la estructura vegetal y mitigar los efectos de la desertificación y la sequía que aqueja a la zona.
Serán sujetos obligados de la ley los permisionarios o concesionarios de áreas para exploración o de explotación de hidrocarburos; las personas físicas o jurídicas que sean titulares, permisionarios o concesionarios de áreas para prospección exploración, explotación, transporte, fraccionamiento, distribución y refinerías de hidrocarburos líquidos o gaseosos y, finalmente los titulares de permisos, licencias o concesiones para el transporte de hidrocarburos líquidos o gaseosos.
Como tales, deberán incorporar anualmente, con carácter de declaración jurada, un “Plan de Gestión Ambiental Específico de Rehabilitación de Áreas Degradadas” como anexo del informe de Monitoreo Ambiental Anual. La iniciativa detalla aspectos vinculados a dicho plan, entre ellos el requisito de la firma de un profesional inscripto en el Registro Provincial de Prestadores de Servicios Ambientales (RePPSA) y la descripción de los aspectos vinculados a las técnicas de restauración.
La Subsecretaría de Ambiente funcionará como autoridad de aplicación de la ley, organismo que deberá crear a su cargo la “Dirección Provincial de Restauración Ecológica y Lucha Contra la Desertificación” para dar cumplimiento a los mandatos de la ley. Entre sus funciones, figuran la implementación de políticas de desarrollo de restauración ecológica, la promoción de la vinculación tecnológica, el cooperativismo y el asociativismo en la aplicación de políticas públicas tendientes a la restauración ecológica y la puesta en marcha de estrategias de mitigación de los impactos.
Además, dicha Dirección creará el “Registro Provincial Áreas Degradadas por Actividades Antrópicas” para el relevamiento de las superficies afectadas en áreas de concesión hidrocarburíferas, de la minería y zonas ganaderas que requieran estrategias de restauración ecológica; así como también el “Registro Provincial de Viveros de Especies Nativas” y el “Repositorio Público de Técnicas de Restauración Activa de los ambientes de zonas áridas, semiáridas y subhúmedas secas”.
En tanto autoridad de aplicación, la Subsecretaría de Ambiente podrá sancionar ante incumplimientos, al tiempo que podrá evaluar la pertinencia de utilización de las técnicas de restauración propuestas en los Informes Ambientales, pudiendo proponer modificaciones o incorporaciones de aspectos técnicos que resulten en un aumento de la efectividad en la restauración ecológica.
La iniciativa adopta los términos ratificados en el artículo 1° de la Convención de la Organización de las Naciones Unidas para la Lucha Contra la Desertificación y la Sequía establecidos por ley 24701 que define los alcances de los conceptos que se abordarán: sequía, áreas degradadas, desertificación y mitigación, entre otros. El articulado contempla, además, los procedimientos complementarios a las técnicas de restauración ecológica.
Los fundamentos informan que Argentina se encuentra emplazada en un 75% de su superficie sobre tierras clasificadas como áridas, semiáridas y subhúmedas secas, susceptibles de degradación por procesos de origen natural y antrópico. Particularmente es en la Patagonia donde se presentan signos de degradación por desertización en el 90% de su superficie, de la cual un tercio se encuentra bajo procesos erosivos eólicos e hídricos severos o graves con tendencia a agravarse, mientras que entre las actividades antrópicas que contribuyen a la desertificación se encuentran la actividad ganadera, la hidrocarburífera, canteras y minería. En tanto, dentro de la zona patagónica, la provincia de Neuquén presenta aproximadamente el 38% de su superficie con signos de desertificación considerados severos a muy severos, ubicándose como la segunda provincia de la región con mayor grado de desertificación, detrás de la Provincia de Santa Cruz.
La actividad hidrocarburífera implica, para la exploración y explotación, tareas de remoción de la cobertura vegetal arbustiva xerófila, por lo que “es indispensable la aplicación de técnicas de restauración ecológica activas para recomponer la estructura vegetal en los sitios alterados por la actividad”, explican la legisladora y el legislador del bloque Siempre.

 

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